Segundo domingo de mayo: Romería de Alharilla

Recorrieron el itinerario de costumbre con todo el pueblo volcado a su paso y con las ventanas y balcones de las calles adornadas con banderas españolas y andaluzas, mantones de manila y colgaduras tradicionales. A su paso por la parroquia se incorporó a la comitiva el estandarte de la Cofradía. En la Farola de la Carrera de Jesús, esperaban las autoridades locales, con la alcaldesa Ana María Moreno al frente, y el jurado calificador que otorgaría los distintos premios y trofeos donados por diversas firmas comerciales, tanto a caballistas, amazonas, parejas a la grupa, como a carrozas, charret y coches de caballos. Llegado el desfile al Muro, en las afueras del pueblo, pusieron rumbo al Santuario de la Virgen en la aldea de Alharilla, donde a las doce del mediodía entraba de nuevo organizada la Cofradía. Esa era la hora de recepción de las cofradías de Porcuna, Arjona, Arjonilla y Escañuela que rinden culto a la Virgen de Alharilla. Una hora más tarde se celebró una solemne fiesta religiosa con asistencia de autoridades, Hermanos Mayores, Junta de Gobierno de la Cofradía, romeros, cofrades y fieles. Terminada la misa, en el salón de la Cofradía de Porcuna se ofreció una copa de vino a los hermanos cofrades.
Mientras tanto el llano y los olivos daban cabida a más de 20.000 personas de los pueblos cercanos y de toda la geografía española, que se congregaban en la aldea para ver salir a la Reina de los Olivos, la Virgen de de Alharilla. La hora mágica, las cinco de la tarde, con un sol velado por la nubes, con el repique frenético de la campana de la ermita y ciento de cohetes, la Madre de los porcunenses, Patrona y Señora Santísima Virgen de Alharilla, brillante y reluciente, salía de su iglesia a hombros de sus hijos, ocultando con su resplandor de vez en cuando el sol, mientras cientos de romeros con lágrimas en sus ojos por la emoción aplaudían y daban vivas. La procesión por la aldea la conducía los estandartes y las banderas al viento de las distintas cofradías, con sus juntas de gobiernos, mayordomos, autoridades y sus respectivas bandas de tambores y cornetas. A continuación el trono de la Virgen a hombros de los anderos, que habían pernoctado toda la noche en vigilia hasta la madrugada cuando se agarraron a sus varales para que nadie les quitara el honor de llevarla. Detrás fieles, romeros y devotos entonando cánticos populares y coplas a la Virgen. Y arropando todo el desfile la multitud aglomerada a lo largo del itinerario esperando el paso de la Señora. Durante el recorrido, pero sobre todo en el Humilladero, la Virgen bailó, giró y saltó (como en todo el recorrido) con la alegría de sus hijos al ritmo de la música de las bandas. Los vivas a la Virgen se repetían por doquier, los recuerdos de juventud, de épocas pasadas se apilaban en la memoria de los hijos ausentes, de los emigrantes que veían este año a su Madre entre los olivos. Al paso por la casa de Pepe Cobo, el Coro Romero de la Hermandad le brindó como ya es costumbre varias sevillanas dedicadas a la Divina Patrona. En casa Eligio, María y su hija depositaron cientos de claveles desde su terraza en la imagen de la Patrona. Pétalos y rosas desde los balcones de la Casa de la Cofradía de Arjona mientras se encamina ya hacia su ermita. Un gentío inmenso, lluvia de cohetes y mar de aplausos despidieron a la Virgen en la entrada de la iglesia, pero dentro la Banda de Cornetas y Tambores "Virgen de las Angustias" al son de sus marchas festivas hicieron embriagar a los anderos y elevar la emoción al grado sumo de todas las personas comprimidas entre las cuatro paredes del templo en el último suspiro por dejar a la Virgen en su altar. La procesión duró tres horas.
Con los cuerpos cansados y reventados, los romeros y cofradías retornaron a sus pueblos de origen. Pasada las nueve y media de la tarde la Cofradía de Porcuna llegó a la localidad para recorrer alguna calles y despedir a los Mayordomos en su domicilio. Un año más se ha cumplido con la tradición y sin incidentes importantes que señalar.
Recordemos que los actos en honor a la Patrona de Porcuna seguirán en los próximos días. La novena a la Virgen se realizará en su ermita desde el 14 al 22 de mayo, día en que se rezará el santo rosario en el Santuario y sus alrededores por la noche. El broche final, el domingo, día 23, con la Fiesta de las Flores, donde la Virgen será procesionada por su aldea a hombros de las mujeres del pueblo.
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