
Noticia extraída de Diario Jaén, 12/09/2007
Hasta 35 litros se recogieron en zonas de Porcuna y Castillo de Locubín
IRENE BUENO - JAÉN
El agua llega, pero en forma de tormenta. Hasta treinta y cinco litros por metro cúbico se recogieron en la tarde y la noche del lunes en algunos puntos de los términos de Porcuna y de Castillo de Locubín. Sin embargo, de estos, sólo en media hora cayeron unos veinticinco, lo que aumentó el listado de daños.
Lo que para algunos cultivos supuso un alivio al estrés hídrico que sufren por el verano, para otros representó la pérdida de entre la décima y la tercera parte de la cosecha. Las tormentas que se registraron a lo largo de la tarde y de la noche del lunes en la provincia de Jaén se cebaron, de manera especial, con dos puntos del territorio jiennense, uno de ellos en los alrededores de la aldea de Alharilla, en Porcuna, y otro en Castillo de Locubín.
Mariano de la Rosa, representante de la Coordinadora Agraria (COAG), explica que los mayores daños en el olivar fueron causados por los fuertes vientos racheados y por el agua acompañada de pedrisco. La concentración, en sólo media hora, de las dos terceras partes de lo que cayó en toda la tarde y la noche ocasionó escorrentías y la inundación de vados por los que atraviesan caminos y carriles que también se han visto parcialmente cortados. La fuerza del viento llegó a derribar plantas jóvenes de olivos y otros árboles. Por su parte, Benito García, representante de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja), destaca que, en Porcuna, se produjeron importantes destrozos en la zona más próxima a Lopera y que en Castillo de Locubín, además de a los olivos, las tormentas también afectaron a otros cultivos como los cerezos.
Para los próximos días, el Instituto Nacional de Meteorología anuncia que continúa la probabilidad de tormentas y chubascos que pueden ser localmente intensos. En la capital la posibilidad de precipitaciones es media durante la jornada de hoy y alta, mañana. Sin embargo, en las zonas próximas al término de Andújar las precipitaciones pueden concentrarse a lo largo del día de hoy.
Meteorología descarta la presencia de vientos fuertes en la provincia, mientras que prevé que las temperaturas se mantendrán en unos niveles muy característicos de esta época del año.
VERANO MUY SECO
El verano del que ya restan unos diez días no pasará a la historia por la pluviosidad. Desde el mes de junio, prácticamente, no ha llovido casi nada, por lo que los cultivos comenzaban a sufrir lo que los técnicos denominan "estrés hídrico" o falta de agua.
El único alivio que ha tenido el campo en estos últimos meses es que las temperaturas, salvó al final de julio y mediados de agosto, no han sido muy elevadas.